Seguramente en tu infancia hayas disfrutado de algunos juguetes que poseían pequeños motores DC para realizar determinados movimientos.

¿Qué es un servomotor?

Estos motores funcionan con un par de baterías y tienen como característica la capacidad de girar en un sentido,  invirtiendo así la polaridad de los mismos, y terminado por girar  en el otro sentido.

Pero no pueden realizar movimientos de precisión, algo que hace que su utilización en la robótica sea imposible. Para poder realizar trabajos robotizados, con posiciones fijas y movimientos de extrema precisión, es por lo que existe el servomotor.

La tecnología del servomotor tiene dos características fundamentales, un excelente control en los movimientos y un mayor torque, o par de torsión, que aquel que permitiría un motor DC convencional.

Cuando nos referimos a un servomotor, no estamos hablando de un motor como cualquier otro, ya que este reúne algunas características de control de precisión tanto en la velocidad como en la posición.

Para realizar este tipo de movimientos precisos, los servomotores cuentan en su composición con un decodificador o encoder, que se encarga de transformar aquellos movimientos de tipo mecánicos en señales digitales que llegarán a un controlador de movimiento que los interpreta.

En su interior, un servomotor no es muy distinto a cualquier otro tipo de motor DC que hayas visto, con un eje acoplado a una caja de engranajes parecido a una transmisión. Pero la diferencia principal es que estos poseen un circuito electrónico, cuya función es la de manejar los movimientos y la posición de este tipo de motor.

Cuáles son las principales características de un servomotor

Las características que hacen a este tipo de motores tan útiles para todo tipo de industrias son el par y la velocidad.

Cuando nos referimos al par, hablamos de la capacidad de fuerza que puede tener el eje del motor, a la que también se conoce como torque. La cantidad de torque es directamente proporcional al consumo de corriente que posee el servomotor.

Dependerá del tipo de servo la cantidad de corriente que consuma, aunque nunca suelen ser un consumo excesivo.  La velocidad es aquella fuerza que este  servomotor presente, tanto de forma angular como de rotación.

Qué usos se les puede dar a un servomotor

Son cada vez más empresas las que utilizan la tecnología de los servomotores para diferentes tipos de usos, y esto tiene que ver con las ventajas que representan sus características.

Es fundamentalmente en el mundo de la robótica donde más se utiliza este tipo de motores, desde brazos robóticos para cualquier tipo de fabricación, hasta en puertas automáticas de ascensores y zoom de cámaras de fotos, pasando por todo tipo de máquinas, sistemas de producción y coches de radiocontrol. Por ejemplo, en Feysama ya hace tiempo que implementamos servomotores en la plegadora hidráulica estándar.

También encontrarás este tipo de motores en aquellos paneles solares que cambian de posición para recibir los rayos del sol, como en máquinas de troquelado y tornos.

La industria aeroespacial también los utiliza en sus sistemas hidráulicos y todos los dispositivos de electrónica, como pueden ser los reproductores de BlueRay o DVD, ya que estos poseen servomotores en su interior.

¿Qué es un servomotor Arduino?

Cuando nos referimos a Arduino, hablamos de una plataforma de código abierto mediante el cual tú accederás al software y hardware necesarios para desarrollar todo tipo de microordenadores.

Mediante este sistema, cualquier persona puede obtener las bases para llegar a la creación de sus propias placas y allí, entre muchos posibles procesos, encontrarás varias opciones de servomotores.

Si revisamos el IDE estándar de Arduino encontraremos una librería entera dedicada al control de servomotores por esta plataforma. Podrás controlar de manera simultánea hasta 12 servomotores en muchas de las placas Arduino convencionales, o tendrás la posibilidad de controlar hasta 48 de estos en la versión de Arduino Mega.

Los servomotores representan grandes ventajas en la mayoría de los sectores industriales. Sus prestaciones, que otorgan movimientos controlados, los transforman en herramientas fundamentales para la automatización y mecanización de los procesos de producción.