Cuando tenemos que realizar una pieza con varios plegados es muy interesante que no tengamos que coger y soltar la pieza varias veces para ajustar la máquina en cada uno de los diferentes plegados. Un posicionador o un CNC evitan que nos encontremos en esta situación automatizando el proceso.

Visualizador o posicionador ¿Qué es mejor?

Básicamente, los dos aparatos muestran la medida en medida en milímetros. Por lo tanto no podemos programar los grados de la chapa en ninguno de los dos ( para eso está el  CNC s625) ni el dibujo de la pieza en la pantalla como en el CNC s630. La principal diferencia entre el visualizador y el posicionador es en la ejecución. El posicionador cambia la medida de los ejes automáticamente después de un plegado a la medida del siguiente plegado.

En cambio, el visualizador no hace el cambio de manera automática a la medida. Es decir, si queremos que el tope trasero se mueva a 500 milímetros, debo pulsar un botón que lo moverá hasta una medida aproximada, pero no exacta ya que al ser manualmente no es tan exacto. Luego, deberemos usar una manivela (o ajuste fine fino, como se llamaba antiguamente) para situarlo a la medida exacta de 500mm. El visualizador lo moverá hasta una medida aproximada (501 mm, por ejemplo) y luego, manualmente, tendremos que acabar de ajustar.

Así pues si utilizamos un visualizador digital perderemos tiempo ajustando los ejes y soltando la chapa para ajustar la máquina cuando con el posicionador el movimiento será automático y no soltaremos la chapa hasta haber terminado todos los plegados que tenga.

El posicionador de cotas es una gran mejora respecto a los visualizadores digitales o mecánicos ya que no perdemos tiempo en cambiar en cada plegado ni manipular la pieza y esto permite automatizar y ahorrar más tiempo respecto al visualizador.

La principal diferencia es el ahorro de tiempo al cambiar la distancia del tope

Cómo funciona un posicionador de cotas digital

El posicionador funciona como una calculadora. Si quiero que el tope se mueva hasta 500 mm, simplemente con introducir los milímetros y pulsar el botón, el tope se moverá hasta 500 mm exactos.
Eje Y y el cálculo de los grados de plegado

eje y plegadora de chapa

El posicionador y visualizador permiten mover el eje Y de manera automatizada. Ahora bien, cuando plegamos metal entran en juegos más factores determinantes para conseguir el ángulo de plegado deseado. Estos son:

·El grosor de la chapa: debemos tener en cuenta que el grosor y espesor de una chapa condicionan la fuerza y el ángulo.

·El punzón y la matriz que usamos: Dependiendo de los útiles de trabajo que tengamos instalados en la máquina la distancia del eje Y variará. Por ejemplo no será lo mismo utilizar una ranura “V” de 90º o una de 60º.

·Grados deseados del plegado: para conseguir los grados deseados tendremos que variar lo que entra el punzón en la matriz.

·Material que queremos plegar: Después del plegado, en el instante que el punzón empieza a subir a su posición superior, el material sufre lo que se llama “feed back”, es decir se deforma ligeramente intentando (sin éxito) volver a su posición inicial. Este “feed back” no es igual en el hierro, el acero inoxidable o el aluminio.

Así, para conseguir un plegado de 90º, se deben hacer unos cuantos plegados de prueba hasta encontrar los milímetros exactos del eje Y.  Con el control numérico no hace falta hacer tantos plegados de prueba. Por el contrario, un control numérico, simplemente dándole los datos de la chapa, como el espesor, la ranura, el punzón,… el control numérico ya calculará está cota automáticamente para que salgan los 90 grados exactos sin necesidad de hacer pruebas.

Aunque tiene algunas desventajas respecto al control numérico, es un elemento muy útil para aquellas empresas que no quieren realizar un gran desembolso en un CNC por que no tienen muchas piezas en serie para realizar y priorizan el coste.

Plegados de chapa en serie

Cuando se trabaja el metal en series de piezas, el posicionador tiene una ventaja muy importante sobre el visualizador y es el poder plegar en secuencia. Supongamos que queremos hacer una serie de 15 piezas con diferentes plegados. Para ello, solamente debo hacer las pruebas con la primera pieza. Ya que el posicionador permite memorizar una secuencia de plegado. De esta manera, en las siguientes piezas, no hará falta volver a introducir otra vez los milímetros.

El posicionador permite plegar una pieza de una tirada sin soltarla

La ventaja es enorme. Con el visualizador, para hacer una pieza, deberemos ajustar el tope cada plegado con la manivela. Es decir, en una pieza de 4 plegados, deberemos situar el tope a la distancia del primero. Después plegar toda la serie de piezas. Luego, cambiar el tope al siguiente plegado y volver a hacer toda la serie de piezas. Y así sucesivamente.

Esto supone un ahorro de tiempo muy grande, pero también un aumento de la productividad y una reducción (casi a cero) del margen de error. Ya que con el posicionador, el tope se moverá a la medida exacta y con el visualizador tendremos que ajustar a mano. Y puede pasar que en un plegado el factor humano intervenga por un despiste y olvidemos ajustar.