El cobre es el elemento químico que ocupa el puesto 29 de la tabla periódica y que se representa con la abreviatura CU (de cuprum en latín). Es un metal de color rojo anaranjado y brillante. Gracias a las propiedades del cobre, ha sido uno de los metales más utilizados a lo largo de la historia de la humanidad. Hasta el punto que ha dado su nombre a una etapa histórica, la Edad del Cobre.

Propiedades del cobre

Las principales características del cobre son:

  • Conductividad eléctrica: es un material que permite fácilmente el paso de la corriente eléctrica. La estructura atómica y molecular del cobre permiten que la electricidad pase sin mucha resistencia a través suya.
  • Ductilidad: el cobre se puede deformar sin romperse ejerciendo poca presión. Esto permite que se puedan hacer alambres o hilos fácilmente con este material.
  • Maleabilidad: el cobre puede aplanarse aplicando compresión sin llegar a romperse. Gracias a la ductilidad, podemos obtener hilos, mientras que con la maleabilidad podemos convertir el cobre en finas láminas. Su tratamiento es fácil y no requiere de gran maquinaria. A diferencia cuando se trata de doblar chapa que se precisa de una plegadora de metal con tonelaje de fuerza.

Para qué suele usarse el cobre

El cobre es el tercer metal más utilizado en el mundo, tras el hierro y el aluminio. El cobre está presente en un gran cantidad de productos y aplicaciones:

  • Electricidad, electrónica y telecomunicaciones: lo encontramos en el interior de los cables eléctricos gracias a que es un excelente conductor. También en cables coaxiales de antenas y en líneas telefónicas. Está presente en bobinados de motores eléctricos y en todo tipo de componentes electrónicos: circuitos impresos, transformadores, etc.
  • Industria del motor: además de los cableados eléctricos de los automóviles, también lo encontramos en radiadores, frenos y cojinetes.
  • Ornamentación: su fácil manipulación lo convierte en un material muy apreciado para la escultura, el mobiliario y figuras artísticas en general.
  • Industria naval: se encuentra en los cascos de los barcos.
  • Fabricación de monedas.
  • Construcción: lo encontramos en las tuberías, los pomos y manijas de las puertas y como elemento decorativo de edificios.
  • Gracias a su capacidad para formar aleaciones con otros metales, el cobre está presente en numerosos objetos fabricados con latón o bronce.

Capacidad de manipulación del cobre

El cobre es muy fácil de manipular gracias a que es dúctil y maleable. Se puede cortar y modificar fácilmente. La temperatura de fusión del cobre es de 1085 grados, la cual es relativamente baja y facilita su tratamiento.

El cobre se encuentra presente en numerosas aleaciones, gracias a las cuales gana en otro tipo de capacidades, como la mecánica, a costa de perder parte de su conductividad.

El bronce es una aleación de cobre (75 %) con estaño y es muy empleado como elemento conductor del calor y para la fabricación de llaves y baterías.

La aleación de cobre y níquel es muy útil para fabricar intercambiadores de calor, y añadiendo zinc, se obtiene alpaca, material que presenta unas grandes propiedades mecánicas.

Por su parte, la aleación entre cobre y cromo es ideal para la fabricación de electrodos.

 

Las propiedades del cobre han convertido a este mineral en uno de los grandes recursos de la historia de la humanidad. El cobre no es un mineral tan abundante con el hierro y suele mantener unos precios altos dada su gran demanda.