Un aspecto delicado y que requiere de especial cuidado cuando se trabaja con aluminio es su proceso de plegado. Doblar aluminio no es tan sencillo como parece, y realizarlo sin tener en cuenta ciertos factores ni utilizar las técnicas adecuadas pueden llevar a quebrarlo o a no obtener los resultados deseados.

A continuación veremos cómo doblar aluminio de forma correcta, con una serie de consejos y enumerando los pasos a seguir.

Consejos para doblar el aluminio 

Para el doblado de perfiles de aluminio utilizando maquinaria plegadora de chapas es importante tener en cuenta muchos factores y situaciones que pueden darse, y así evitar que se quiebre.

Algunos consejos para doblar el aluminio son:

Aparición de arrugas en la línea de doblez

El aluminio cuando empieza a perder su integridad suele mostrar una serie de arrugas en su superficie. Durante el proceso de doblaje hay que prestar especial atención para detectar si aparecen arrugas a lo largo de la línea de dobles.

Aunque se consiga doblar el aluminio de la forma deseada, si muestra arrugas en la línea de doblez será un signo de que no tendrá gran consistencia (y será rechazado en cualquier control de calidad).

Seleccionar el radio de la punta de punzón adecuado

El radio seleccionado para la punta del punzón es fundamental para conseguir un buen resultado. Lo ideal es que el radio del punzón esté lo más cerca de la medida del espesor del aluminio utilizado.

Configurar de forma correcta la plegadora

Un consejo que debe aplicarse antes de proceder a doblar aluminio es tomarse el tiempo necesario en revisar y configurar la prensa dobladora. La máquina debe encontrarse en perfecto estado en cuanto a limpieza, y debe asegurarse que las distintas herramientas como el punzón o el dado se encuentren en perfecto estado e instalados correctamente (bien sujetos y centrados).

Qué pasos debemos seguir para doblarlo

Para doblar aluminio sin se quiebre la mejor solución es seguir una serie de pasos para conseguir realizar todo el proceso de forma eficiente y sencilla:

  1. Preparar la pieza a doblar, cortando en las dimensiones deseadas y limando sus bordes para que esté lista para comenzar el proceso.
  2. Marcar las líneas tangentes de doblado determinando la distancia mínima de separación.
  3. Calcular el margen de doblado, o cantidad de material que se utiliza para realizar el doblado.
  4. Marcar la línea de visión del doblado para que nos sirva de referencia.
  5. Al colocar la pieza en la plegadora se deberá dejar visible la línea de visión. También debe colocarse teniendo en cuenta que los granos que se desplazan en la pieza estén en la dirección opuesta a la del doblado.
  6. Empezar a ajustar la máquina para que empiece a moverse de forma lenta y apriete la pieza (hasta que esté presentada de tal forma que no pueda ser retirada).
  7. Situar el radio en la línea de visión y proceder a apretar la pieza.
  8. Una vez alcanzado el grado de doblado deseado, elevar lentamente la hoja abatible para que pase dicho grado y así evitar que recupere su forma original (es decir, se doblará un poco más del ángulo marcado).
  9. Finalmente, solo queda retirar la pieza de aluminio y confirmar que se ha doblado según los parámetros deseados.

 

Plegar o doblar aluminio es un proceso que acarrea el riesgo de que la pieza pueda quebrarse. Con los consejos aportados anteriormente se podrá evitar que una pieza de aluminio se rompa durante su doblaje. Utilizando una plegadora hidráulica profesional se pueden doblar piezas de aluminio de forma rápida y precisa, evitando que se quiebren durante el proceso.